Anathema Argentina

Suddenly… life has new meaning.

Anathema – Distant Satellites (Review)

Posted by on Jul 15, 2014 in Musica, News, Pics | 0 comments

Anathema – Distant Satellites (Review)

Han pasado dos años desde que Anathema dejaba ver a la luz a un nuevo trabajo de estudio.  Esta vez le tocó el turno a Distant Satellites.  Desde un principio podíamos ver ademanes, amagues respecto a la discográfica, que dejaba entrever posibles diseños de la tapa del nuevo álbum.  Una especie de ola de mar, teñida con una luz roja, algo que para pocos o muchos nos era familiar a la silueta de un violín, algo que, de alguna manera, (y siendo objetivo esta vez) hacía recordar a Hindsight, una obra maestra que reversionó hitos de la banda en canciones lijeras, acústicas y llenas de temple.
Pasaron los días, hasta que llegó Junio. El día clave.  Lamentablemente por cuestiones logísticas de nuestro país, aquí en Argentina hubo que esperar para poder llegar a tener el disco entre nuestras manos.  Hubieron aventureros quienes compraron el nuevo álbum encargándolo desde afuera, con todo lo que ello implica.  Algo rotundamente loable porque esto posiciona en nuestro país como asiduos clientes del trabajo de este grupo magnífico que sólo sabe hacer obras maestras en forma de música.
Desde nuestra parte, no quisimos esperar, y menos sabiendo que dependeríamos de la desición de que alguna discográfica se anime a reproducir legalmente el trabajo de Anathema para distribución local. Asique optamos por lo más rápido: comprar el disco desde iTunes.

Sí. Fue un instante en que con tan solo un par de clicks ya contábamos con la descarga genuina del disco.  Esta vez no hubo unboxing, pero lo habrá, en cuanto lo podamos comprar físicamente.  Mientras tanto, les mostramos una imagen que uno de nuestros fans pertenecientes a nuestro grupo de facebook compartió con nosotros.  Algo que realmente vale la pena comprar, centavo por centavo.

Ph: Marcelo Simonetti.

Ph: Marcelo Simonetti.

Ph: Cinthia Avila.

Ph: Cinthia Avila.

Review

Mail de confirmación mediante desde Apple, descarga hecha y viendo en el monitor la lista de temas completa, le toca el turno a:

The Lost Song Part 1.

Realmente, siendo honesto, esperaba un inicio más calmo para este disco, dado el porte que lleva en su tapa. Pero no. Comienza con una nota ya compuesta que no es creciente, sino constante, ambiental, llevadera. Uno cree que por momentos sería una especie de doblaje a lo que fue Hindsight, nuevamente. Pero, hasta ahora, no del todo. Allí aparece John Douglas con el platillo resonando finalmente en un redoble, y así, la voz hipnotizante de Vincent Cavanagh, acompañando a la música y no haciendo que la música lo acompañe a él.  La letra es muy relajante. “Esta noche soy libre, tan libre, por primera vez, he visto una nueva vida”.  Palabras mágicas llenas de buenos augurios en tan solo un par de segundos.  De pronto, una voz nítida, en forma de coro, desde el fondo, en tono creciente, tal vez en forma de lamento, tal vez no. Lee Douglas. ¿Quién más? Sólo ella, a la voz de lo que es un “Y llegaste a mí, de alguna manera, y mi vida ya no será la misma”.   Letras con doble intensión, con mensajes dobles para cada oyente.  The Lost Song Part 1 trata sobre la libreación que siente un ser al ser trastocado por otro, en forma de complemento para una armonía tal, como lo es encontrar el corazón de una persona, en otra. Y que tal suceso sea recíproco. “El miedo es sólo una ilusión” suena a gritos desde la voz de Vincent, quien reafirma una vez más que cuando se ama, cuando alguien llega a nuestras vidas, no hay miedo. Sólo liberación. Libertad de ser quienes somos junto a alguien que complementa nuestro ser.

The Lost Song Part 2.

La nota para el comienzo de este tema ya es un poco más calmada, con un piano relajante que hace una seguidilla de pasos de lo que fue la parte 1. Un comienzo así es cómo imaginaba el inicio del álbum, pero esta combinación gustó mucho más. En segundos, se escucha nuevamente el coro de Lee Douglas. Su voz anesteciante, curativa, llena de paz, que hace que la música cambie de tonadas y la siga a ella. En vez de ella a la canción como sucedía con Vincent. En cada coro de Lee, la guitarra de Danny se fusiona con el teclado de Daniel Cardoso, quien en conjunto hacen que la voz de Lee se doblegue y que, en un determinado punto luego de un build-up, Lee rompa el ambiente con los primeros versos.  “En toda la vida hay un momento para despertarse al sonido de tu suspiro deshecho”.  Palabras fuertes. Llenas de significado.  Es como una devolución al mensaje anterior. Es como que “Ya eres libre ahora, y yo aún seguiré soñando, viva y conciente del amor del que una vez creí” fueran frases que pegan donde el corazón siente. Frases que desde el otro lado, uno a veces no espera.  Pero esto no termina ahí.  El tono de la canción crece aún más a medida que las palabras van cobrando vida en cada nota. La historia cambia. “Y se que un día vas a sentirme en un suspiro sobre la brisa, y estaré mirándote ahí, de pie y sin miedo. Te hablaré silenciosamente y sabré que vas a escucharme.”  “Regresa a mí, por favor, cree”.   Palabras llenas de amor al final, alguien que siente sabe que cada letra forma un significado distinto, y que despues de todo, hay un “hey, volvé, que de este modo no puedo”.  Y es ahí donde Lee deja salir afuera a uno de sus tonos más altos, pero no en forma de armonía, sino en forma de grito. En una forma en que uno, totalmente sin consuelo, a punto del llanto, sólo grita y deja que su voz se pierda en el aire. “No puedo creer que sólo haya sido una ilusión”.  Una y mil veces, gritando la misma frase. Resonando entre las neuronas de nuestras mentes, donde cada uno sabrá qué significado darle.  “El miedo es sólo una ilusión”. “No puedo creer que sólo haya sido una ilusión”.  Ambas partes se complementan nuevamente.  Ambas partes reaccionan de un mismo modo. ¿Cuál de las dos habrá sido el pie inicial? Realmente, uno de los mejores inicios de Anathema en años. Un Antes y un Después.

Dusk (Dark In Descending).

La guitarra de Dan abre paso a Dusk, el tercer tema del album.  A los pocos segundos Vincent y Jhon comienzan, Vincent acompañando el tema, mientras que por el momento Lee aún no. Se genera un pequeño build-up, momento el cual aparece nuevamente Lee con sus coros, acompañando junto a “porque se que no pertenezco aquí, lejos de este lugar, no lo sé, cómo llegué aquí?”.  En sí la canción es un poco confusa. Trata del sentimiento del desencuentro de uno mismo con su propio espíritu, pidiendo ayuda a alguien que pueda sacarnos de tal problema. De la forma que sea. Con el correr de la canción, nos damos cuenta que la incomodidad que dice la canción, el sentir de no pertenecer a ningún lugar, es justamente porque no estamos el lugar soñado donde cualquier lugar es El lugar, junto a la persona que queramos.  Frases como “A través de lágrimas te vi volar tan lejos de mí, y a través de los años con el tiempo vi que sonreí. Dejé los sueños de lado, pero nunca te olvidé. Siempre viviré por ti, todo mi amor. Porque no estás tan lejos de mí”.   Corto, claro y conciso. Eso es justamente lo que transmite la canción.  En pleno destape y a un punto de la euforia en un pequeño desliz prograsivo casi al final. La sensasión de no olvidar. La de aún recordar. La de pensar que aún podemos volar pensando en aquél viejo (o no tan lejano) amor que una vez llegamos a sentir. “No estás tan lejos de mí”. Es claramente el mensaje final de la canción.  Porque todos sabemos, que mientras exista recuerdo alguno en el corazón de alguien, hay una pequeña llama que seguirá ardiendo en el recuerdo de una persona que no sabe, de algún u otro modo, aprender lo que significa olvidar para siempre.

Ariel.

Nuevamente otra canción que comienza con el sonido de un piano. Esta vez, a los pocos segundos de la intro, aparece la voz de Lee Douglas, acompañando la melodía de las teclas. Compaces van, notas que vienen, y otra vez la armonía es la misma, efectos en background que van de la mano con el piano y su voz.  Esta canción trata sobre la misma línea que las anteriores canciones. Dirigida a una persona, hablando en segunda persona, sobre algo que sucedió. “Te encontré en la oscuridad, no me dejes aquí, mirando el sol, un amor tan fuerte que duele”.  Anathema se basa mucho en el amor a la hora de componer, y este disco no es el caso contrario. Frases ultimantes como “Miro en tus ojos y veo mi vida definida, miro tus ojos y veo a tu corazón en el mío”. Escuchar esto es como recordar sentir una pequeña caída en la oscuridad, y luego, aquella mano que se extiende desde arriba, para poder levantarnos y volver a ser lo que fuimos.  Si bien es la tercer canción más duradera en tiempo de todo el disco, su letra no refleja lo mismo, y se mantiene corta, con versos repetidos y bajo el mismo lineamiento de las canciones anteriores.

The Lost Song Part 3.

El inicio de este tema parece sampleado, acompañado de la batería de Jhon y un teclado sintetizado.  The Lost Song Part 3 refleja lo que sería la continuación del encuentro entre ambas partes, la 1 y la 2, lógicamente y, valga la redundancia, suena lógico. Ya que el mismo cuenta desde ambas partes, las promesas mutuas que se hacen una vez que dos almas se encuentran complementándose en un sólo sentimiento.  El background siempre es el mismo, pero las voces de Vincent y Lee levantan el ambiente generando un build-up progresivo por momentos, ambivalente, donde de la serenidad se pasa a un pequeño headbangging y por momentos nuevamente a la calma que induce la voz de Lee.  Frases como “Porque Amor es lo que somos, cuan cerca o cuan lejos y cuanto la vida nos brinde la verdad en un sueño” dan a conocer, lo que se ve a simple vista, la promesa de un Nunca más, la promesa de un Juntos por siempre. Subjetivamente, esperaba un backgruond distinto, tal vez con menos samplers y con más instrumentos, más acústico. Pero Hindsight hay uno solo.

Anathema.

Se esperó mucho de este título. Y obviamente empieza con la forma en que lo caracteriza. Un piano con 3 notas repetitivas, de fondo un background sombrío y lúgubre. Y luego, la voz ténue de Vincent, pronunciando frases fuertes como “Pero hemos reído, hemos llorado, hemos peleado, hemos intentado y hemos fallado. Pero te amo.” Dando un grito al final en el último verso.  Luego de las anteriores canciones, y luego de The Lost Song Part 3, este tema trata sobre los sentimientos encontrados referentes a las cosas que se dieron y las que no pudieron ser. La sensación de que tal vez, nada es para siempre, pero que en el tiempo van a quedar esos momentos en que uno pueda dar uso de la memoria para decir “lo intenté”.  Gritos agónicos de muchos “Te Amo” durante toda la canción, en un tono melancólico, quién sabe si en forma de lamento o no, es lo que retumba a través de los parlantes y a través de mis oídos.  La guitarra de Dan nuevamente, despues de tiempo, acompaña a un background totalmente distinto con un solo impresionante, llevando a la canción a un punto progresivo que sólo un solo de guitarra es capaz de lograr.  El final de la canción hace desvanecer la guitarra junto a un efecto de viento que se lleva todas las voces.  Lo único que queda, es el piano resonando a lo lejos. Una canción tal cuál esperaba, melancolía pura, tal como lo describe propiamente el título de la misma. Anathema.

You’re Not Alone.

Al igual que la mayoría de las canciones de este album, este tema comienza con un piano. Lo que destaco es que la voz de Vincent está en Off, y al parecer, está sampleada en partes. La letra remarca transparentemente lo que dice. Que no estamos solos. Una y mil veces, Vincent repitiendo “Nunca podrías ser lo que querés ser, nunca podrías decir lo que querés decir, Nunca podrías ver, que no estás solo. No estás solo.”  A mitad de la canción, y luego de que la misma frase se repitiera constamente, llega Daniel con su guitarra para distorcionar todo el ambiente, quitando lo atmosférico y tiñiendo el tempo con progresividad. Pero no pasa más que eso.  You’re Not Alone sólo contiene ese mensaje, sin más. El tema en donde se llega a un punto rockero dentro de lo que es todo el álbum, es este.

Firelight.

Instrumental. Y perfecto. Ideal para que la banda lo toque en alguna catedral. Por momentos parecido a una fusión entre The Lost Song Part 1 y 2, pero muy a lo lejos (Escuchar los Coros de Lee en ambas partes). Terminando en un tono grave, a la vez, dando comienzo a…

Distant Satellites.

Este tema se fusiona con su predecesor. Con beats sintetizados y sampleados otra vez, al compaz de la melodía de Firelight, la voz de Vincent comienza a aparecer en forma de pequeños ecos. Su voz se va elevando de a poco a medida que pronuncia frases como “entonces deja que  me aleje, estoy vivo y dentro de aquellos sueños, esos caminos insolados que sólo puedo ver” dan lugar a un nuevo significado para la canción que lleva el nombre del disco. Siendo honesto al principio es un poco confuso. Pero si seguimos la ideología que llevó el disco hasta ahora, hablar de Satélites distantes es un claro reflejo a dos personas, las cuales se encuentran lejos una de la otra, volando a través de mundos paralelos, flotando a través del universo, y que desde lejos, despues de todo, son sólo satélites lejanos que no se encuentran. “Y me hacen dar ganas de llorar que sólo seamos unos satélites distantes, asique deja que esto me aleje”. A la larga, el significado vuelve a ser claro.  Al final de la canción aparece con más énfasis la batería de Jhon, remarcando el tempo de Vincent.  Nuevamente, siguiendo la trama del disco, Distan Satellites pronuncia la distancia, la lejanía y la resignación de alguien que encuentra una analogía con simples satélites lejanos.  Así como nosotros somos sólo un momento en el tiempo, también podemos ser pequeños satélites vagando en la inmensidad del universo. Alejándose uno del otro.

Take Shelter.

Uno de los temas más tranquilos del disco. Escucharlo es como estar en paz. La voz de Vincent, ténue al principio pronuncia constantemente estribillos de forma lenta, llena de ecos, y con beat-samplers de fondo nuevamente, algo que genera un poco de contraste, pero que al final de cuentas no hace perder a la escencia de la canción. “Me perdí en vos, me encontré en la verdad, Nos perdimos a lo largo del camino, nos encontramos en el tiempo otra vez. Las nubes sangrientas no están tan lejos, la tormenta oscura se está acercando”.  Frases poco alentadoras, pero que al final dan a conocer el significado del mensaje. El mismo que fue descrito. Lo bueno que dura poco y lo poco que uno tiene para aprovecharlo.  Distant Satellites pone cierre con este tema, esta vez haciendo uso de violines, dejando a lo lejos la voz perdida de Vincent, quedando en el vacío de violines lejanos que resuenan una y otra vez hasta el final.

Conclusiones.

Podemos dar fe de que Anathema es capaz de crear cuando quiere, un disco donde se generen sentimientos encontrados. Son capaces de dar testiminio de ser un grupo por demás pasional a tal punto de hacer mimetizar cada alma escucha con cada canción. Algo que no todo grupo puede lograr. Cada tema es un sello fuerte de su vocación con la música y un derroche de sentimientos tales que inmersionan a las personas que los escuchan a una realidad distinta.
Se puede destacar a nuestro entender que Distant Satellites puede ser dividido en 2 partes del disco. Todos los temas son, por decirlo de algún modo, contrarios uno del otro, pero con un desenlace similar.  Al igual que en cualquier álbum, es dificil captar el sentido al que apunta la banda con cada trabajo nuevo, por lo que es escencial escucharlo con paciencia.  Realmente es un trabajo que se recomienda de inicio a fín.
Distant Satellites estará en venta en Argentina de la mano de Icarus, discográfica que difunde los discos a nivel local.  Podés encontrarlo en cualquier rockería distribuidora autorizada.

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